sin pensarselo dos veces cojió la botella de cerveza y se la llevó a la boca
el líquido helador pasó a través de su garganta, casi como una cascada hacia el estómago.
tragaba y bebía a demasiada velocidad, sentía como el frío le congelaba los huesos.
las lágrimas vertieron de sus ojos al cerrarlos, sentía el sol en sus mejillas mientras continuaba bebiendo. el líquido dorado empezó a derramarse por las comisuras de sus labios.
tiró la botella aunque no se la había terminado del todo, se limpió la boca con las mangas que quedaban largas de su jersey, y, por último, abrió los ojos.
el mundo seguía tal y como lo había dejado.
sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
hoy la luna es una pasada
¿la has visto? mira, y hasta entre los árboles se ve. qué potencia, qué luz. qué preciosidad.
y sin creerse que yo no me había dado cuenta de lo llena que estaba la luna esa noche, me llamó una y mil veces para que la viera yo también
y sin creerse que yo no me había dado cuenta de lo llena que estaba la luna esa noche, me llamó una y mil veces para que la viera yo también
domingo, 10 de abril de 2011
a 1/2
ella necesitaba ser querida.
regalarle su nombre a alguien
y sus mañanas con un beso de buenos días.
necesitaba que llegasen detalles y sorpresas,
historias nuevas, caras nuevas.
su historia bien empezada, sin final.
necesitaba necesitar y necesitaba ser necesitada
regalarle su nombre a alguien
y sus mañanas con un beso de buenos días.
necesitaba que llegasen detalles y sorpresas,
historias nuevas, caras nuevas.
su historia bien empezada, sin final.
necesitaba necesitar y necesitaba ser necesitada
sábado, 2 de abril de 2011
ella tiene algo
algo especial, que no tiene nombre
no es muy guapa, pero tampoco muy fea
no es precisamente alta
ni se arregla.
se cruje los dedos, se ríe de sí misma
muerde las cañitas de los refrescos y hace como que ignora. pero no.
ella tiene algo, ese algo.
he intentado averiguar durante horas qué es,
y aún no tengo la respuesta.
lo tiene y es suyo, o lo hace suyo
algo que yo no tuve y que ella ya tuvo,
otro algo que aún mantiene y que yo no tengo,
y el último, que podría ella tenerlo si quisiese, y que yo ni siquiera me acercaré.
no es muy guapa, pero tampoco muy fea
no es precisamente alta
ni se arregla.
se cruje los dedos, se ríe de sí misma
muerde las cañitas de los refrescos y hace como que ignora. pero no.
ella tiene algo, ese algo.
he intentado averiguar durante horas qué es,
y aún no tengo la respuesta.
lo tiene y es suyo, o lo hace suyo
algo que yo no tuve y que ella ya tuvo,
otro algo que aún mantiene y que yo no tengo,
y el último, que podría ella tenerlo si quisiese, y que yo ni siquiera me acercaré.
lunes, 28 de marzo de 2011
1 de 17
y a las 00.00 exactamente me despedí en silencio de mis 16, sola, en una habitación con las paredes fucsia fuerte, que no era la mía.
miré el reloj, efectivamente, también estaban ahí las doce.
miré el móvil, pero no, nadie se había acordado de mandarme un sms o un toque. una llamada. estaban todos en aquella fiesta, preocupados en pasarselo bien y estar pendiente de qué y cuánto bebían, ya habría tiempo para felicitarme.
miré su foto, allí estaba inmóvil, días atrás, y sus ojos.
entonces llega ella, se sienta a mi lado al borde de la cama, y está preocupada. preocupada por las consecuencias de haberse enamorado, que siempre se teme correr, pero se enamora igualmente. le encanta enamorarse sobre todo si es de él, obviamente. yo la escucho, le aconsejo, le sonrío.
me mira, en un intervalo de tiempo, veo que alguien me ha dejado un mensaje, lo leo en voz alta y entonces, a las 00.10 ella da un grito y un salto. me abraza, me canta cumpleaños feliz y casi me asfixio, me quedo sin aire de ese abrazo.
y ya no me acuerdo de por qué no quería cumplir o de si alguien en ése momento no se ha acordado de mí
si no de que estoy ahí y ella sí.
miré el reloj, efectivamente, también estaban ahí las doce.
miré el móvil, pero no, nadie se había acordado de mandarme un sms o un toque. una llamada. estaban todos en aquella fiesta, preocupados en pasarselo bien y estar pendiente de qué y cuánto bebían, ya habría tiempo para felicitarme.
miré su foto, allí estaba inmóvil, días atrás, y sus ojos.
entonces llega ella, se sienta a mi lado al borde de la cama, y está preocupada. preocupada por las consecuencias de haberse enamorado, que siempre se teme correr, pero se enamora igualmente. le encanta enamorarse sobre todo si es de él, obviamente. yo la escucho, le aconsejo, le sonrío.
me mira, en un intervalo de tiempo, veo que alguien me ha dejado un mensaje, lo leo en voz alta y entonces, a las 00.10 ella da un grito y un salto. me abraza, me canta cumpleaños feliz y casi me asfixio, me quedo sin aire de ese abrazo.
y ya no me acuerdo de por qué no quería cumplir o de si alguien en ése momento no se ha acordado de mí
si no de que estoy ahí y ella sí.
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