viernes, 14 de marzo de 2014

G 1.0

He visto almas desbordarse sobre un escenario
Público triste atento
He visto calles con mensajes escritos sobre políticos
He vivido en mí el frío seco.

He tenido justo en frente la oportunidad de quedarme
Y desconectar
He desconectado mis nervios, mis extremidades, mi cerebro.
He visto como el tiempo se detenía y como me jodía. Y cómo me jodía...

He visto la poesía viva y muerta en la Alhambra;
He cerrado los ojos y he sentido el sol. Bendito sol
Que está siempre, siempre.
Y me arropa, me escucha cuando alzo mi rostro a ver el cielo
-y cuando solo quiero mirar el suelo-.

He sentido amor, amor puro y amor tóxico
Y ahora tengo miedo,
Porque aquí donde vuelvo el tiempo es siempre un cabrón.
Y allí, que se ha detenido, lo juro, se ha quedado diciéndome adiós

Lo que no entiendo es cómo, si se detuvo,
Ha dejado que vuelva aquí.
Donde las almas están escondidas; y las obligaciones aparecen y se desesconden. Donde aún no he visto  una poesía escrita en la pared de un atajo oscuro; donde el frío es húmedo, el sol se ha ocultado y desaparecido; donde el amor es de ciudad

De mi ciudad
Tiempo, cabrón, vuelve a por mí y llévame

domingo, 9 de febrero de 2014

Soy un genio

No sé cómo,
sé que quieres la fórmula. Es perfecta, pero es mía.
Soy un genio, la hice yo, pero no sé cómo.
Ni recuerdo
Sólo sé que un día desperté, después del duelo.
Después de que todo lo que abandoné, volviera cabalgando hacia mí,
después de que me disparara y yo explotara invadiéndolo todo.
Sólo recuerdo el dolor del momento, el instante
(y me arrepiento)
Y después, solo después del después,
cuando amanecí con los restos del alcohol aún en mis lacrimales,
cuando me giré a ver lo verdadero y lo que seguía a mi lado,
a pesar de estar herida, desangrada, derrotada, casi muerta,
fue ahí cuando resurgí.
Y ya sólo recuerdo la última batalla
(y poco, por el alcohol)
que creí perder.
Pero mi viejo amor
(y sé que lo fuiste por el rastro de palabras que dejé escritas)
eres tú quien pierde.
Y eres también, mediocre.
Ya no te recuerdo, no sé cómo, soy un genio,
porque no recuerdo el camino, ni cómo lo he hecho;
Sólo sé que ya no te recuerdo, ni tu cara, ni tu mierda,
ya no,
Viejo perdedor.


Te deshielo

Allí donde te llegue el frío,
que no te congele los huesos.
Porque yo llego aún más lejos
-y más dentro-
y te protejo.
Te descongelo.
Te deshielo.

jueves, 9 de enero de 2014

hasta que quieras, Sol

Parece mentira,
pero hasta el sol,
siendo tan importante y tan señor,
se vuelve frío.

Y yo lo miro desde abajo





-muy abajo-
triste,
porque no puedo darle un abrazo.

martes, 7 de enero de 2014

Shhh, calla!
Que otra vez las vas a espantar
Toda la noche aquí despiertas para nada

Te importaría dejarme en paz?
Estoy haciéndolo lo mejor que puedo
Esto es todo lo que sabes hacer?
Anda! Calla ya,cascarrabias 
Normal que no te quieran.
...
Ves algo?
Por aquí no, tú?
Nada.
Bueno, otro día más en blanco. 
Qué inútil.
Un poco. Pero bueno, no te lamentes,
Estar, están. Ocultas


Conversación entre yo y mi conciencia sobre la búsqueda de palabras para hablar que empecé hace días

viernes, 13 de diciembre de 2013

Te iba a echar mucho de menos

Apoyados en las paredes del cuarto de baño, uno en frente del otro, con la mirada en el suelo.
Un futuro incierto que parecía romperse y un pasado tan maravilloso que ambos luchaban por no romperlo.

"Te voy a echar mucho de menos" dijo. Y él rompió a llorar y la abrazó fuerte. Ella le quitó las lágrimas y le arropó con una sonrisa triste.

Él se rehizo y le preguntó "entonces, ¿no hay nada que hacer?"
Ella le miró y él la beso sin ninguna oposición.
Entonces ella se limpió las lágrimas y sonrió, media sonrisa.
Fue ella la que después le besó y le dijo:
"Te iba a echar tanto de menos"