martes, 21 de junio de 2011

la chica que quería trabajar en una heladería

para probar todos los sabores antes de abrir y después de cerrarla
meter la cuchara en cada uno de ellos,
que disfruta preparando regalos y regala detalles.
que le gusta fumar en las fiestas, y sólo en las fiestas,
beber a veces algo muy elaborado, otras veces sólo vodka.
enamorarse sin inmortalizar el momento.
las películas de terror, y reirse de los que se asustan,
los dulces y hacer deporte por la mañana.
el inglés, acojer personas en su casa, que le acojan en otras,
viajar, hacer cosas fuera de lo normal, poner el despertador en minutos que no están marcados por el reloj.
la chica que quería trabajar en una heladería, me llamó una vez Amelie,
pero creo que lo es ella

domingo, 5 de junio de 2011

cámara, acción y luces de neón

puede que no sea el momento,
pero el mundo quiere más de ti.
quiere colores fosforitos
y luces de neón de tu manera de querer.
el mundo te quiere a ti.

sábado, 4 de junio de 2011

nadie me odia

hacía tiempo que yo no tenía ganas de hablar con nadie.
pero el otro día, fue nadie el que no quiso hablar conmigo.

domingo, 22 de mayo de 2011

y esto no puede ser

las risas por tonterias, que las cuestas se vuelvan escaleras descendentes,
que no sea una menos y que sea una más, que las cervezas se vuelvan rutinas,
que esté a punto de formarse un tres en raya, porque yo sea la pieza que falta.
hablan y hablan y el tiempo pasa demasiado deprisa,
pero lo mejor es cuando tienes que volver, porque se dan cuenta,
y se despiden de ti, como si te conocieran desde hace mucho más tiempo del que te conocen realmente, pero sabiendo que te van a volver a ver muy pronto.
esto no puede ser.

sábado, 21 de mayo de 2011

volvía a tener lugar, ésa canción tan fuerte, la música que elevaba mis pies, la letra que entraba directamente hacia el corazón. meses atrás la escuchaba así de fuerte, y lloré.
ésta vez, me alegré de volverla a escuchar, y sonreír.

lunes, 2 de mayo de 2011

v o z

me miraba con intensidad mientras no paraba de hablar
¿quieres más? ¿menos? ¿te gusta?
de pronto me sentí querida, me sentí en casa y como en casa.
alrededor, el mundo continuaba su curso, sin embargo parecía que mi vida se centraba en ése momento.
se escuchaban tenedores, cuchillos, vasos, platos por aquí, por allá
que ahora cierro los ojos y parece que la veo, huelo su comida y el olor característico, de cuando me sentí arropada por su voz, que la escucho, parece que vuelvo a estar allí.
"claudia, ..., claudia"
y me vuelve a llamar.
y yo no quiero ni más, ni menos,
me gusta así.